Spatial Analytics & Computer Vision: más allá de la detección de imágenes

Dentro de nuestra particular especialización en la aplicación de Inteligencia Artificial al desarrollo de soluciones de negocio, hoy nos gustaría abordar un caso muy concreto: el del Computer Visión, o visión asistida por ordenador, aplicada al Análisis Espacial.


Incorporar esta tecnología a las soluciones de nuestros clientes nos permite aprovechar al máximo la detección y clasificación de imágenes y objetos para facilitar la toma de decisiones en su día a día. Y esa detección se puede hacer tanto en tiempo real como en secuencias de video o fotografías almacenadas previamente.


Punto de partida: reconocimiento, análisis de imagen y análisis espacial.


Ahora bien… ¿Qué tipo de elementos se pueden detectar? Pues el rango no es infinito, pero las capacidades van día a día en aumento.


Se clasifican en primer lugar en tres categorías principales:

  • Reconocimiento óptico de caracteres (OCR)

  • Análisis de imágenes (objetos, caras, contenido para adultos, etc.)

  • Análisis espacial.

Las primeras aplicaciones que vienen a la cabeza pueden ser la lectura de cualquier texto impreso (e incluso manuscrito) en diferentes idiomas, la detección de elementos de protección para trabajadores (los conocidos como Equipos de Protección Individual o EPIs), la clasificación de objetos atendiendo a características físicas de los mismos, o el recuento de personas.


Esto último está muy demandado últimamente por las limitaciones que nos impone la COVID-19. Pero pensando más a largo plazo y confiando en que la situación sanitaria se supere pronto, siempre habrá que contar aforos en espacios concretos.


También, y sin abandonar la situación de control debida a la pandemia, otra aplicación interesante de la IA y los servicios de Computer Vision puede servir para confirmar la necesaria distancia social entre personas.


Siguiendo con la identificación de personas, otra variante de análisis espacial puede ser la detección de individuos en zonas de seguridad o de acceso restringido. No sólo podemos detectar si accede alguien a una zona concreta, sino que podemos llegar a discernir si lo hace con o sin la debida autorización, o incluso, si los movimientos de dicha persona entran dentro del protocolo de actuación. Todo ello, analizando únicamente su presencia física en el recinto.


Aquí no se trata de que se dispare un aviso cuando interrumpimos un haz láser o activamos sensores térmicos, como en las alarmas “al uso”. Estamos hablando de sistemas inteligentes que son capaces de analizar imágenes en tiempo real y extraer conclusiones.



Un paso más: también secuencias y procesos


Llegados a este punto, nos gustaría compartir con vosotros un caso concreto que desde Turing hemos desarrollado para una importante empresa de servicios.


El objetivo era verificar el procedimiento completo de conteo de dinero. Dicho proceso debía realizarse sin olvidar los pasos y en un orden estricto.


Resumidamente, el trabajo a verificar consistía en:

  1. Extraer la saca de un alojamiento de recepción,

  2. Hacer la lectura de la etiqueta con el código de barras que identifica el lugar de recogida, fecha, personal, etc.

  3. Vaciar todo el contenido (los paquetes de dinero) a la vista de la cámara,

  4. Proceder al recuento con una máquina automática,

  5. Clasificar el dinero en sus diferentes bandejas,

  6. Imputar el recuento en un sistema de gestión, y finalmente

  7. Introducir la saca en un alojamiento de salida


Pues bien, como “detalle” adicional y sumamente importante, era necesario confirmar que el empleado no hacía ningún movimiento que pudiéramos calificar como sospechoso: que no se saliera de la zona de trabajo, que toda la operativa se hiciera sin ocultar ningún elemento ante la cámara… En fin, todo lo imaginable para confirmar el éxito de todo el proceso.


¿Interesante no? Ya no es tanto detectar elementos, sino identificar acciones, programar reglas, excepciones y verificar que todo se resuelve en un orden estricto, sin necesidad de visualizar horas y horas de vídeos o imágenes.


Claro objetivo: aportar valor a través de la innovación


Una vez desarrollados estos módulos, en Turing los incorporamos a una lógica de negocio totalmente a medida del cliente. Para alertar (enviando secuencias de video para que el responsable corrobore el diagnóstico), para recomendar mejores prácticas al empleado, o para lo que seamos capaces de imaginar.

Y lo mejor de todo es que detrás de esta tecnología, está la nube para sostenerla, para asegurar su crecimiento sin límites (escalabilidad), para conectarla con más capas de servicios (IoT, servicios cognitivos, integración con soluciones de gestión o de colaboración, etc.), y sobre todo ello, darle la seguridad que requieren todos estos sistemas.


La verdad es que cada vez que hablamos con clientes y juntos descubrimos nuevos proyectos, surgen nuevas ideas a las que podemos aportar verdadero valor con la máxima agilidad a través de la Inteligencia Artificial.


La pena es que no podamos contarlas siempre todas. Hay que respetar también la ventaja competitiva que se consigue con ellas.


Quizás tu idea sea la próxima. ¿Qué tal si nos la planteas y le damos forma?

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